Posteado por: juanjo en: 30 Octubre 2009
Segunda parte de lo dicho la semana pasada y, para que no digáis que todo lo ponemos a caer de un burro, os damos el veredicto unánime sobre el mejor estreno: Glee. Ya tardáis en veros los casi diez episodios que se han emitido, afinar las voces y sacar los zapatos de claqué del armario.
Llegará el comentario sesudo extendido de esta tertulia, pero la podéis ir escuchando mientras tanto pulsando en la imagen o aquí.
Posteado por: juanjo en: 23 Octubre 2009
¡Hemos vuelto! Y, como no podía ser de otro modo, nos despachamos con las nuevas series de la temporada, diseccionando con especial mimo la nauseabunda Flashforward. Sí, ya sabemos que a ti te gusta y te entretiene muchísimo, pero a nosotros no. ¿Qué le vamos a hacer?
Dentro de nada, os hacemos un comentario más picadito que este. Mientras, podéis hacer clic en la imagen o aquí y escuchar la tertulia.
Como siempre, los teleginios fuimos Irene de Bytheway, Marina de El diario de Mr. McGuffin y Juanjo de Mi caja tonta. Con la camisa de fuerza en una mano y el látigo en la otra, la gran Arena de el Reloj de Arena.
Posteado por: juanjo en: 26 Septiembre 2009
Amiguitos: ¡el 16 de octubre regresamos a las ondas! Ya están informados todos los servicios de emergencia, el ejército y los chinos de la esquina por si tienen que intervenir.
Mientras, tenemos secuestrado a Marshall y está poniendo al día el servidor-basura donde alojamos las tertulias para irlas publicando en esta grandísima cutrepeich

¡Toma oxímoron!
En cuanto las vayamos comentando, las iremos soltando por aquí con la esperanza de que la OTAN no nos torpedee el alicatado del baño al considerarlas armas de destrucción masiva.
Como siempre, aceptamos sugerencias, insultos y amenazas.
Posteado por: misternny en: 23 Mayo 2009
Con la colaboración muy especial de Julián, alias Misternny, de la gran Teenage Thunder.
¡Aaron Spelling! Nada más y nada menos que el productor televisivo que más recuerdos ha instalado en la memoria colectiva de muchos treintaytantañeros de principios de siglo XXI. ¡Pongámonos todos en pie para escucharla!
Posteado por: juanjo en: 19 Mayo 2009
Queridos fanses y troles por igual:
Nos han comunicado hoy que volveremos para una tercera temporada. Radio San Vicente nos ha renovado por un año más. Aquí tenéis una foto exclusiva de la fiesta que hicimos ayer para celebrarlo (y aquí, un vídeo que grabó Arena):

Los teleginios conversan distendidamente
Posteado por: juanjo en: 15 Mayo 2009
Hoy contamos con la excelsísima presencia de Pere, de Crítico en serie, que se atreve a comentar la tertulia.
La primera Sensación de vivir llegó a principios de los noventa. Por entonces, los Teleginios eran tres seres vírgenes que suspiraban por las entradas y el tupé de Dylan e Irene colgaba pósters de David en las paredes de su cuarto. Quizá por esta razón, al oír el número del código postal de Beverly Hills, los tres jinetes del apocalipsis televisivo se relajaron en la última tertulia. En mi vida había visto a Irene tan redentora: por poco casi se olvida de meterse con alguien. Y digo «por poco» porque era imposible que el cabezón de Shenae Grimes (la nueva Brenda) no acabara rodando por el suelo de El Reloj de Arena.
La idea inicial que tenía, sin embargo, era comparar la nueva generación de pijos del distrito 90210 con referentes más cercanos, como Gossip Girl y O.C. Quería entrar en un terreno que estuviera a mi alcance, algo que pudiera dominar con mis cortos 23 años de bagaje televisivo. Pero titubeé y los jinetes automáticamente cogieron las riendas, dando un vuelco hacia el pasado y discutiendo en otro aspecto: ¿la auténtica Sensación de vivir era buena por sí misma, sólo en su momento o porque no había nada más?
La confrontación, básicamente, la protagonizaron Irene y Juanjo: ella con su amor adolescente incondicional («yo amo esa serie y me da igual lo que me digan») y él con su retrospectiva crítica («no era mejor porque fueran otros tiempos, sino porque teníamos doce años»).
La señora de MacGuffin, en lugar de posicionarse, contextualizó la serie en un momento en el que las cadenas privadas tan sólo habían empezado a emitir y los adolescentes pedían a gritos ídolos con los que forrarse la carpeta con fotos recortadas de la Superpop (necesidad que ahora satisfacen de sobra los chicos de El internado con sus calenturientas escenas de ducha). Y llegaron Kelly, Brenda y Steve (que para Irene era el rey de la función), que provocaron un fenómeno fan sin precedentes en España, seguidos poco después de la también revolucionaria Melrose Place y la zorra manipuladora de Heather Locklear.
Pero a lo que iba, la tertulia: la nueva Sensación de vivir no vale cuatro duros porque no supone ningún tipo de avance con respecto a lo que nos ofrecieron casi veinte años atrás, cuando éramos huérfanos de referentes. Aunque, de emitirse en los noventa, probablemente triunfaría como su antecesora, por más pegas que la chica ByTheWay ponga a sus actores. Y es que si se le perdonó la ultrasónica voz a Jennie Garth y encontramos atractiva a la inquietante Shannen Doherty de mirada torcida, también es posible que Dustin Milligan nos hubiera encandilado. Cosas más raras se han visto.
Posteado por: ireeene2 en: 8 Mayo 2009
Hola, aquí una special guest star. También como fan, fanfatal y hasta fantrola nº 1 de las charlas radiofónicas de los teleginios, y de los teleginios en general, debería añadir algo del estilo de cosas que dijo Christina Applegate después de su paso por Friends: «¡Las puertas son de verdad!», pero desafortunadamente no me dio tiempo a admirar arquitectura alguna, ya que estaba demasiado ocupada, intentando encontrar un hueco en el que poder expresarme libremente en esa guerra tan entretenida, por tener la palabra.
Guerra que en realidad fue una tertulia de marujeo, donde en una imaginaria mesa camilla, peluquería de barrio o teatrillo de tendedero (pero sin la Campos, su marido Valladares y «la niña» Rociíto) saciamos nuestra sed de crítica sobre una pequeñísima parte de nuestra amada vecindad televisiva. Ya que cuando en una de las reuniones, el tema que nos iba a ocupar fue expuesto («Rostros televisivos que no soportamos, que odiamos o que incluso llegaríamos a desear ver en la cola del paro»), el número de personajes conocidos fue en aumento, no igual que los points en el marcador de Soraya en el festival de Eurovisión. ¡No yoyes! ¡Los que no te queríamos seguiríamos haciéndolo aunque hubieses ganado!
En nuestro casting, muchos fueron los candidatos, pero solo unos pocos pasaron a la final. Algunas de las victimas de nuestra matanza verbal fueron una cazafantasmas, que a diferencia de Lola, la corista de la canción de Copacabana, lleva las plumas en el cerebro aunque el escote si le suele llegar hasta el suelo; y un hombrecito u hombrito, que al contrario que los diminutos, todo el mundo sabe donde está, porque quiere estar en todas partes.
También hubo momento de compartir antipatías por Horatio Caine, al que en este instante acabo de bautizar como Naranjito Gafotas, y gente tan dispar, como la pareja más cansina de la Sexta que nos ofreció Juanjo, «los de los deportes de Antena 3» de Marina, incluso hasta los que retransmiten eventos deportivos de Canal Nou de Arena; o esa mujer que con solo mencionarla, hace que se le suba la tensión a Irene… Escuchad y lo sabréis.
Debo señalar el hecho de que dejásemos a un lado a gente tan fácil de poner en la diana, como son María Pestiño, alias ¿De verdad Marie Curie te metió la lengua hasta la garganta en la puerta del Joy Eslava? o Jaime Cantizano. Aunque de Mordor-osa hubo ocasión de sacar a la palestra al rey de reyes. No diré quién es, solo pido desde aquí, que si a alguna empresa juguetera se le ocurriese sacar un muñeco suyo, por favor que sea parlante y que dejen a Irene ponerle voz. Bueno, daré iniciales: J. O. R. D. I. G. O. N. Z. A. L. E. Z.
Y ya que tengo la libertad de escribir lo que me salga del receptor de TDT, quiero daros las gracias de nuevo por la invitación y porque sí, y no a un pueblo llamado Alcobendas, como primero pensé. ¿Volveré? Eso queda en manos de los productores [guión] jinetes del Apocalipsis [guión] teleginios. Por cierto, las puertas preciosas.
Ahora, cantemos todos juntos: Estaba Ana Rana Quintana sentada cantando debajo del agua…
Posteado por: juanjo en: 20 Febrero 2009
Estimados lectores y oyentes; quizá a estas alturas sabréis de sobra que a mí los realitis no me gustan mucho. ¿Seguro? Bueno, hay que reconocer que uno tiene un punto masoca y bucear en la inmundicia tiene algo de atractivo… pero no adelantemos acontecimientos.
Antes de meterse en faena llega «Lo peor de la nevera». Watasiwa Kento wo aisiteimasu! Llegado desde la tierra del sol naciente, el pobre Kento no sabía lo que le esperaba cuando le dije que si sentaba conmigo un rato junto al micrófono. Pero, amigos, se ha escuchado y se ha molado, lo cual es normal, porque Kento mola mucho aunque se coma a traición los macarrones que preparo y me quede sin cena muchos días. Me consta que está aprendiendo español y si persevera, le auguro un gran futuro en la radio española o, como mínimo, en la sanvicenteña. En fin, de la ABC y sus jaris casi ni hablamos, ¿no?
Volviendo al saloncito con María Teresa Campos, Juan Adriansens y María Antonia Iglesias, uno se pregunta dónde está Santi. ¿Tenemos una versión patria de la pequeña de los Winslow?
Mis amigos teligiosos y yo tenemos mucha guasa con Antena 3. Os confieso que nos parece una cadena tan cutre que le sacamos rimas, motes y canciones: Gangrena 3, Dapena 3… Por eso, no me sorprende nada que todo lo que toque se convierta en puro repelespectadores. No quisieron Gran hermano y nos entoligaron El bus; pasaron de Operación triunfo y nos dieron Estudio de actores, a los que desahuciaron a traición antes de mudarlos a Villamandy. Por muy fanses que seáis de la cadena de Matías Prats, hay que reconocer que son un rato tolais, pero han conseguido crear su propio género: el de los realitis de Antena 3, o los realitis garrafón.
Pero no seamos malvados; a veces su programación es tan mala, que se convierte en buena. Es imposible ser un teligioso decente y no amar Libertad vigilada o Confianza ciega, dos realitis que parecían producidos por el becario de Frade. Curiosamente, estas dos joyas han sido un hito único e irrepetido, lo que las hace más míticas y a Antena 3, más tonta aún.
En la historia reciente, tenemos La vuelta al mundo, inspirada en Pekín exprés, inspirado en The Amazing Race (El gran reto). De The Amazing Race podría pasarme horas hablando –y no descarto hacerlo algún día, de algún modo–, pero quiero dejar la puerta al misterio, porque estoy seguro de que Irene y yo nos terminaremos nacionalizando yanquis para participar en él. Por supuesto, llevaremos una camiseta de los teleginios.
Hay que hacer mención especial a El castillo de las mentes prodigiosas y su presentadora, Alicia Senovilla. Cuando creíais que la desesperación por captar audiencia era máxima, a alguien le pareció que semejante esperpento era una exquisitez… y eso que antes nos habían obligado a cenar viendo Hotel glam, pero eso fue en Telecinco.
No quiero terminar sin mencionar uno de los realitis que ha pasado más desapercibido en la historia de la tele y que hereda el cutrelux antenatresero. Estoy hablando, por supuesto, de De patitas en la calle. Alguien rebuscó en el desagüe de actores descartados para programas de testimonios y nos dieron esto. Por supuesto, cancelado fulminantemente. Echo de menos a mi Lorena, ¿con qué electrodoméstico se estará friendo los huevos ahora?
Esta tertulia es del 20 de febrero de 2009 y se atrevieron a opinar Irene de Bytheway y Marina de El diario de míster MacGuffin, mientras que el sinpar Kento y yo estuvimos dando la paliza con «Lo peor de la nevera».
Posteado por: mguffin en: 13 Febrero 2009
¿Alguien se acuerda de la revista Teleprograma? ¿Alguien la compra todavía? Pues ahí está, aguantado el tirón y continuando con la entrega de sus premios particulares, elegidos por sus lectores: los Tepés de oro. Treinta y cinco años han cumplido y, para demostrar que los teleginios también vemos la televisión española (sin pasarnos), Arena, Irene y una servidora nos dedicamos a despellejarlos. Porque los premios están para eso. Ya que Juanjo nos dejó huérfanas por causas de fuerza mayor (lo que viene a ser conocido como una gripe común), nos metimos en harina con unos galardones que, la verdad, pueden adivinarse antes incluso de que se anuncien las nominaciones y que, paradójicamente, luego o los emite la Sexta, o se quedan en el limbo.
Lo más curioso es que, como bien apunta Irene, todos tenemos interiorizados los Tepés como si fueran algo institucional, cuando a la vez se entregan unos premios de la Academia de Televisión que sí son «los de la tele». Pero esos sí que no tienen cadena que los emita, porque en este país damos premios casi en la clandestinidad sin que nadie los vea. TVE emite los Goya porque se juega sus cuartos, que si no… Además, estamos de acuerdo en que unos premios concedidos por el público pueden dar mucho miedo. Que se lo digan a Irene, que aún no se ha recuperado de la impresión de que Iván ganara Gran hermano. Y a Arena le pasa algo parecido, pero con Sabrina, aunque a ella el sufrimiento por amor le ganó el favor del público.
Pero a lo que íbamos. Que así sale Sin tetas no hay paraíso como mejor serie nacional (claro que, de las tres, sólo la ha visto Irene). Porque el Duque está muy bueno, pero luego, para elegir al mejor actor, ya se tira más de nombre y de prestigio, porque Antonio Alcántara ya es casi una institución, e Imanol Arias se lleva otro Tepé más. Hasta Matías Prats bromeó con el suyo, por enésima vez, cuando salió a recibirlo.
Siempre ganan los mismos, y en eso es en lo único en lo que se parecen a los Emmy. Y eso que las cadenas americanas hacen campaña, y presentan a sus candidatos (y los capítulos que éstos han elegido para competir), pero luego se acaba votando por inercia, o por la presentación más espectacular. Si no fuera por sus sentidos alegatos finales, James Spader nunca habría rascado bola por Boston Legal y, de la otra forma, ganó siempre que lo nominaron.
Pero no vamos a encendendernos con los Emmy y su fijación por Jeremy Piven, que para eso ya tenemos la inexplicable decisión de que Ángel Martín sea elegido mejor presentador de variedades, como si fuera Ramón García o presentara Noche de fiesta. Arena confiesa ser fan de Sé lo que hicisteis, y así compensa lo poco que a Irene le gusta ese programa. Pero el premio de Ángel Martín nos sirve para criticar las mezclas extrañas que se forman muchas veces en las candidaturas. ¿Qué pintan entre las presentadoras de variedades Patricia Conde, Susana Griso y Mercedes Milá?
Si es que nos gusta más criticar unos premios que, encima, decimos que no nos importan más (ja) que a un tonto un lápiz. ¿O no?
Esta tertulia se emitió, si mis neuronas llevan bien la cuenta, el 13 de febrero de 2009, y en ella estuvimos de charleta Irene de Bytheway y esta que os escribe, Marina de El diario de míster MacGuffin. A Arena también la podemos contar en esta especie de pseudo-corrillo de la Campos.